Las humedades pueden derivarse bien por
filtraciones de agua o bien por condensación.
Las
condensaciones de humedad en las construcciones son a la vez, causa
y efecto de un importante número de procesos patológicos que afectan
al confort de los usuarios, dañan con mayor o menor seriedad la
estructura del edificio y comprometen la salud de sus habitantes.
Los distintos tipos de humedades de acuerdo a su procedencia y
localización, provocan diversos daños y lesiones, favoreciendo a su
vez el desarrollo de procesos patológicos, la proliferación de
organismos vegetales y animales, la rotura por contrastes de
temperatura, la oxidación y corrosión de elementos metálicos, la
pudrición de elementos estructurales de madera y la disminución de
la capacidad aislante de los cerramientos.
Las
humedades por condensación:
Tienen su origen en el
cambio de estado de parte del vapor de agua contenido en el aire,
que se encuentra o se genera en los edificios, sobre las superficies
interiores de los paramentos o dentro de los mismos. La condensación
se produce, o bien por un incremento de la cantidad de vapor de agua
del ambiente sin modificación significativa de la temperatura del
aire (esto genera un aumento de la humedad relativa -HR-, comenzando
la condensación al alcanzarse la Presión de Vapor de Saturación
-Pvs-), o por un descenso de la temperatura, aún sin variar el
contenido de vapor de agua en el aire (lo que producirá de igual
modo un aumento de la HR, iniciándose la condensación al alcanzarse
la temperatura de rocío -tr-). Si la condensación se produce en la
superficie interior de un cerramiento se la llama condensación
superficial y si ocurre dentro de aquel se la denomina condensación
intersticial que es la que encontramos en los interiores de las
viviendas.